Control 8.31 de ISO 27001: Separación de entornos de desarrollo, pruebas y producción

Uno de los errores más comunes en el desarrollo de software es realizar cambios directamente sobre sistemas en producción. Esta práctica puede generar fallos, interrupciones del servicio e incluso incidentes de seguridad. El Control 8.31 de ISO/IEC 27001 aborda precisamente este riesgo, exigiendo la separación adecuada entre los entornos de desarrollo, pruebas y producción.

¿Cuál es el objetivo del control?

El propósito principal es evitar que actividades propias del desarrollo o las pruebas afecten a sistemas que ya están en funcionamiento. Cuando los entornos no están claramente diferenciados, aumenta la probabilidad de:

  • Cambios no autorizados en producción
  • Pérdida o alteración de datos
  • Introducción de vulnerabilidades
  • Interrupciones del servicio

Separar entornos no es una cuestión técnica menor, sino una medida clave de protección operativa y de seguridad de la información.

¿Qué son los entornos de desarrollo, pruebas y producción?

Durante el ciclo de vida del software suelen existir varias fases, cada una con su propio entorno:

Entorno de desarrollo
Es donde los programadores crean y modifican el código. Aquí los cambios son frecuentes y el sistema no está estabilizado.

Entorno de pruebas
Se utiliza para validar el funcionamiento del software antes de su puesta en producción. Permite detectar errores y comprobar requisitos.

Entorno de aceptación
En muchos casos existe una fase intermedia en la que usuarios o clientes verifican que el sistema cumple sus expectativas antes del despliegue final.

Entorno de producción
Es el entorno operativo real donde el sistema presta servicio a usuarios finales. Aquí la estabilidad y la seguridad son prioritarias.

Cada entorno tiene un propósito distinto y, por tanto, debe contar con controles diferenciados.

¿Cómo se logra la separación?

La norma no exige una única forma de implementación. La separación puede lograrse mediante:

  • Infraestructura física independiente
  • Máquinas virtuales distintas
  • Segmentación de red
  • Entornos cloud separados
  • Roles y permisos diferenciados

Lo importante es que un cambio en desarrollo o pruebas no pueda afectar directamente a producción sin un proceso formal de validación.

Entornos en la nube

El uso de servicios cloud no elimina la necesidad de separación. Aunque la infraestructura esté externalizada, la organización sigue siendo responsable de garantizar que los entornos estén correctamente aislados.

En modelos SaaS, por ejemplo, suele ser habitual disponer de cuentas cloud separadas para desarrollo y producción, además de pipelines de despliegue controlados.

Riesgos de no separar entornos

Cuando no existe separación adecuada, pueden producirse situaciones como:

  • Desarrolladores modificando directamente bases de datos productivas
  • Uso de datos reales en pruebas sin protección
  • Acceso excesivo a sistemas críticos
  • Cambios aplicados sin validación previa

Estos escenarios aumentan considerablemente la superficie de riesgo.

Medidas complementarias de seguridad

Además de la separación técnica, el control exige proteger cada entorno de forma adecuada. Algunas prácticas recomendables son:

  • Limitar el acceso a producción a personal autorizado
  • Aplicar gestión formal de cambios
  • Registrar actividades y accesos
  • Proteger los datos utilizados en pruebas
  • Realizar copias de seguridad periódicas

La combinación de segregación técnica y controles organizativos reduce significativamente la probabilidad de incidentes.

Aplicación en empresas SaaS y on-premise

En empresas que operan soluciones SaaS, la separación es especialmente crítica, ya que la organización gestiona directamente el entorno productivo. Un error puede afectar simultáneamente a múltiples clientes. Por ello, la segregación suele ser estricta y automatizada.

En soluciones on-premise, aunque el entorno productivo final esté en manos del cliente, la separación interna sigue siendo fundamental durante el desarrollo. Antes de liberar una versión, debe garantizarse que ha sido probada adecuadamente en entornos independientes.

Aplicación en pequeñas empresas

Las pequeñas empresas también deben cumplir este control, aunque de forma proporcional a su tamaño. No siempre es necesario disponer de infraestructuras complejas. En muchos casos basta con:

  • Utilizar servidores o máquinas virtuales diferenciadas
  • Crear bases de datos independientes
  • Establecer cuentas de usuario distintas
  • Documentar el proceso de despliegue

Lo importante es evitar cambios directos en producción sin pruebas previas.

¿Qué revisa un auditor?

Durante una auditoría ISO 27001, se evaluará si:

  • Los entornos están claramente definidos y documentados
  • Existen controles de acceso diferenciados
  • Los datos de prueba están protegidos
  • Los desarrolladores tienen acceso restringido a producción
  • Se aplican procesos formales de despliegue

La evidencia puede incluir diagramas de arquitectura, configuraciones técnicas, registros de cambios y procedimientos documentados.

Conclusión

El control 8.31 no trata solo de separar servidores, sino de proteger la estabilidad del negocio y la seguridad de la información. La segregación adecuada de entornos reduce errores, limita impactos y fortalece la gobernanza técnica.

Separar desarrollo, pruebas y producción no es una recomendación opcional: es una práctica esencial para cualquier organización que desarrolle software de forma profesional.

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