Gran parte de los incidentes de seguridad no se producen por ataques extremadamente sofisticados, sino por errores de programación previsibles. Inyecciones SQL, fallos de validación o dependencias vulnerables son causas habituales de brechas de datos.
El control 8.28 – Programación segura de ISO/IEC 27001 aborda precisamente este problema: evitar vulnerabilidades desde el propio código.
¿Qué exige el control?
El control establece dos ideas principales:
- La organización debe definir principios de desarrollo seguro.
- Estos principios deben aplicarse realmente durante la creación del software.
Es decir, no basta con tener buenas intenciones o recomendaciones técnicas; la seguridad debe formar parte del proceso de desarrollo diario.
Más allá de las aplicaciones
El control no se limita a aplicaciones web o móviles. Se aplica a cualquier software:
- Sistemas internos
- APIs
- Scripts automatizados
- Integraciones
- Firmware o herramientas técnicas
Cualquier línea de código puede convertirse en un punto de entrada si no se desarrolla correctamente.
Por qué es importante la programación segura
Un fallo funcional provoca errores de uso.
Un fallo de seguridad permite ataques.
Muchas vulnerabilidades conocidas tienen origen en errores comunes:
- Validación incorrecta de datos
- Manejo inseguro de memoria
- Uso de librerías vulnerables
- Control de accesos deficiente
La ventaja es que estos problemas son prevenibles si se tienen en cuenta durante el desarrollo.
Principios básicos de programación segura
Aunque cada organización puede definir sus propios estándares, existen prácticas universales:
Seguridad desde el diseño
La seguridad no debe añadirse al final del proyecto. Debe formar parte del diseño técnico desde el principio.
No confiar en la entrada del usuario
Todo dato externo debe validarse. Formularios, APIs o archivos pueden contener código malicioso.
Mínimo privilegio
Usuarios, procesos y servicios solo deben tener permisos estrictamente necesarios.
Protección de datos
Información sensible debe protegerse mediante cifrado y almacenamiento seguro.
Control de dependencias
Gran parte del software moderno utiliza librerías externas. Mantenerlas actualizadas es fundamental para evitar vulnerabilidades conocidas.
Buenas prácticas recomendadas
Para aplicar el control de forma efectiva, suelen implantarse medidas como:
- Estándares internos de codificación
- Revisiones de código entre desarrolladores
- Pruebas antes de pasar a producción
- Gestión de vulnerabilidades en dependencias
- Autenticación robusta
- Uso de HTTPS y comunicaciones cifradas
- Registro de eventos relevantes
No todas requieren herramientas avanzadas; muchas dependen más de disciplina que de tecnología.
Aplicación en empresas de desarrollo
En organizaciones que crean software para clientes, la forma de aplicar el control depende del modelo de entrega.
En servicios SaaS, la empresa mantiene el control operativo. Por ello, la seguridad debe integrarse en el ciclo continuo de desarrollo y despliegue, corrigiendo vulnerabilidades de forma rápida y automatizada.
En soluciones instaladas en cliente (on-premise), el foco está en entregar un producto robusto por defecto, capaz de funcionar de forma segura incluso en entornos mal configurados.
Aplicación en pequeñas empresas
Las pequeñas organizaciones también deben aplicar este control, aunque de forma proporcional.
No necesitan herramientas complejas, pero sí prácticas básicas:
- Revisar el código antes de publicar
- Mantener librerías actualizadas
- Validar entradas de usuario
- Evitar contraseñas en texto plano
Una guía interna sencilla y una checklist suelen ser suficientes para reducir la mayoría de riesgos.
¿Qué revisa un auditor?
Durante una auditoría ISO 27001 se comprobará si:
- Existen normas de programación segura
- Los desarrolladores las conocen
- Se aplican en proyectos reales
- Se corrigen vulnerabilidades detectadas
Las evidencias pueden ser repositorios de código, tickets de corrección o guías internas.
Conclusión
El control 8.28 no trata de escribir código perfecto, sino de evitar errores evitables. Integrar la seguridad en la programación reduce incidentes, mejora la calidad del software y aumenta la confianza de clientes y usuarios.
En definitiva, la programación segura no es un añadido: es parte esencial del desarrollo profesional de software.
