La biometría se ha consolidado como uno de los pilares de la identidad digital moderna. Reconocimiento facial, huella dactilar o voz se utilizan hoy para acceder a servicios críticos: firma electrónica, contratación online, banca digital, e-government o acceso a información sensible. Sin embargo, cuando estas tecnologías se integran en procesos regulados, el verdadero reto ya no es técnico, sino legal, probatorio y de responsabilidad.
Desde nuestra experiencia como auditores y asesores especializados en identidad digital y firma electrónica, vemos a diario un problema recurrente: muchas soluciones biométricas funcionan correctamente desde el punto de vista funcional, pero no están preparadas para superar una auditoría de cumplimiento ni para sostenerse ante una impugnación jurídica.
Biometría e identidad: lo que realmente se audita
Uno de los primeros aspectos que analizamos en nuestras auditorías es si la empresa entiende que la biometría no es un mecanismo determinista. Todo sistema biométrico trabaja con probabilidades, umbrales y márgenes de error. Existen falsas aceptaciones, falsos rechazos, variaciones por calidad de captura, condiciones ambientales o cambios físicos del usuario.
En un contexto de identidad digital o firma electrónica avanzada, esto obliga a las empresas de desarrollo a definir, medir y justificar el rendimiento de su sistema. No es suficiente afirmar que “la biometría es segura”. Hay que demostrar qué nivel de error se acepta, por qué es adecuado para el uso previsto y cómo se controla.
En nuestros servicios de auditoría ayudamos a las empresas a traducir estos parámetros técnicos en argumentos de cumplimiento alineados con eIDAS, de forma que el sistema pueda defenderse ante clientes, reguladores o tribunales.
El mayor riesgo no es el error, es el ataque
Otro punto crítico que abordamos en nuestros trabajos de asesoramiento es la resistencia frente a ataques deliberados. Fotografías, vídeos, máscaras, grabaciones de voz o contenidos generados con inteligencia artificial pueden utilizarse para engañar a sistemas biométricos si no existen controles específicos.
Desde una perspectiva jurídica, esto es especialmente relevante. Un sistema que reconoce correctamente a un usuario legítimo, pero no distingue entre una persona real y una representación artificial, no ofrece una identificación fiable del firmante. En consecuencia, todo el proceso de firma o autenticación puede quedar en entredicho.
En nuestras auditorías verificamos que la detección de ataques de presentación no sea un complemento opcional, sino un requisito estructural del sistema, integrado en cada intento de autenticación y correctamente vinculado a la decisión final.
Auditoría de la arquitectura completa, no solo del algoritmo
Nuestra metodología no se limita a evaluar el algoritmo biométrico. Analizamos el sistema como una cadena completa: captura, control de calidad, detección de ataques, extracción de características, comparación, decisión y comunicación del resultado.
Este enfoque es clave porque, desde el punto de vista legal, la identidad digital es tan fuerte como su eslabón más débil. Un buen algoritmo no sirve si los resultados pueden ser interceptados, reutilizados, forzados o manipulados en cualquier punto del flujo.
Además, verificamos un aspecto que suele pasarse por alto: que los valores internos de decisión (scores, umbrales) estén protegidos en producción, pero puedan ser auditados y justificados en un contexto de evaluación, certificación o pericial informática.
Niveles de garantía y su encaje con eIDAS
Uno de los trabajos que más valor aporta a las empresas de software es ayudarles a definir con claridad qué nivel de garantía ofrece realmente su biometría. No todas las soluciones son válidas para los mismos casos de uso, y no todas pueden respaldar una identificación equivalente a un nivel sustancial.
En nuestros servicios de asesoramiento ayudamos a:
Analizar la probabilidad de aceptación indebida y su adecuación al riesgo del servicio.
Evaluar si la biometría única es suficiente o si es necesario un enfoque multibiométrico.
Diseñar combinaciones coherentes de factores cuando se aspira a niveles altos de confianza.
Alinear el resultado con los requisitos de identificación y autenticación exigidos por eIDAS.
Este trabajo evita uno de los errores más comunes del mercado: sobrevender el nivel de seguridad de una biometría que, en la práctica, no puede sostener ese posicionamiento.
Multibiometría, experiencia de usuario y seguridad jurídica
También auditamos cómo se implementa la multibiometría cuando existe. Un diseño incorrecto puede filtrar información al usuario o al atacante, permitiendo optimizar ataques mediante prueba y error.
Desde nuestro enfoque, la decisión de autenticación debe ser global, coherente y no ofrecer feedback parcial que comprometa la seguridad. Este punto es especialmente importante cuando la biometría se utiliza como base de identidad digital con efectos legales.
Plantillas biométricas, RGPD y responsabilidad del desarrollador
La gestión de las plantillas biométricas es otro eje central de nuestras auditorías. No solo por cumplimiento del RGPD, sino porque una plantilla comprometida supone un daño permanente para la identidad del usuario.
Evaluamos que las referencias biométricas estén protegidas frente a inserción, modificación, borrado o reconstrucción, que su uso esté limitado a la finalidad declarada y que exista trazabilidad suficiente para demostrar control y diligencia en caso de conflicto legal.
Checklist de auditoría que aplicamos a soluciones biométricas
En nuestros trabajos de auditoría y asesoramiento, contrastamos siempre, con evidencias, cuestiones como las siguientes.
El sistema define y demuestra su tasa de falsas aceptaciones.
Existe detección activa de ataques de presentación en cada intento biométrico.
La aceptación exige simultáneamente coincidencia biométrica y validación de muestra legítima.
Los scores y umbrales están protegidos en producción y auditables en evaluación.
Existen límites de intentos y mecanismos de bloqueo o degradación segura.
El fallback conduce a métodos de autenticación equivalentes o superiores en garantía.
La arquitectura protege todo el flujo frente a replay y manipulación.
Las plantillas biométricas están protegidas conforme a principios de seguridad y privacidad.
Existe una política clara de re-enrolamiento y actualización documentada.
El nivel de garantía declarado es coherente con el uso eIDAS previsto.
Conclusión
Para las empresas de desarrollo, la biometría ya no puede abordarse solo como una funcionalidad técnica. Cuando se utiliza para identidad digital o firma electrónica, se convierte en un elemento crítico de responsabilidad legal.
Nuestro trabajo como auditores y asesores consiste en ayudar a las empresas a pasar de “funciona” a “es defendible”. Alinear la tecnología con eIDAS, reducir riesgos legales y dotar a la solución de una base sólida para auditorías, certificaciones y, llegado el caso, procedimientos judiciales.
Contacte con nosotros en este formulario y podremos comentar su necesidad.
